CAPÍTULO 123. Es una sorpresa
CAPÍTULO 123. Es una sorpresa
A él le temblaron los labios y la abrazó con fuerza, mientras le susurraba un "te amo" lleno de gratitud y amor.
—Gracias por salvarme, Ale. Eres la mujer más inteligente y valiente del mundo.
—Te amo, Scott —murmuró Alejandra acariciando su cabello.
Con la tranquilidad reflejada en los rostros por primera vez en meses, Alejandra y Scott se regresaron a casa, con el abuelo y Sebastian. Poco después Bas tuvo que regresar a Mónaco para seguir al frente de la empresa