CAPÍTULO 122. Tú lo sabías
CAPÍTULO 122. Tú lo sabías
Scott sintió como si el estómago se le revolviera al ver la satisfacción oscura en el rostro de Daniel, era cierto eso de que estaba dispuesto a hundirse con tal de hundirlo con él. ¿Qué clase de psicópata maniático tenía que ser para lastimar tanto y regodearse por eso?
Por suerte las celdas estaban divididas por paredes y Daniel fue llevado a la última, por lo que no pudo ver cuando el inspector McAllan abrió la puerta de la celda de Scott y lo dejó salir.
—Tenemos