CAPÍTULO 118. Evita la violencia doméstica
CAPÍTULO 118. Evita la violencia doméstica
Quince minutos antes
Alejandra miraba la pantalla de su celular como si su propia vida dependiera de eso. Aquella llamada era importante, más que importante. Había programado el teléfono de Scott para que le diera una alarma cada dos horas. Incluso recordaba lo que le había dicho al respecto:
—¿Pretendes que no vuelva a dormir nunca más en la vida? —había rezongado él.
—Solo hasta que vuelvas a mí —le había dicho Alejandra y era en serio.
Así que cada