CAPÍTULO 106. Para eso son los amigos
CAPÍTULO 106. Para eso son los amigos
Alejandra abrazó con fuerza a Mar y Scott bajó la cabeza, mesándose los cabellos como si quisiera arrancárselos.
—Este tribunal declara la demanda del señor Scott Hamilton: improcedente, y queda denegada de inmediato —sentenció el juez golpeando con su mazo.
Alejandra y Scott se miraron por encima de toda aquella gente y él apretó los labios con impotencia antes de salir del tribunal como alma que llevaba el diablo. Se detuvo en el estacionamiento y pateó s