La doctora respiró profundamente antes de hablar. Recorrió la habitación con la mirada y finalmente la fijó en Stephen.
—La muestra que me enviaste coincide con el veneno encontrado en la sangre de Laura.
Dijo con voz solemne.
Un jadeo escapó de los labios de todos los presentes.
Stephen sintió una enorme sensación de alivio.
Por fin, sus sospechas habían sido confirmadas.
Los ojos de Jenny se abrieron de par en par.
—¿Qué...?
Susurró mientras daba un paso hacia atrás.
—Eso... eso no es posible