Me aparté de golpe, perpleja, mirándola con incredulidad y la boca abierta. Ella me sonrió con una mirada inquisitiva. —Tranquila, no muerdo —susurró con su voz achispada.
Y con eso, volvió a besarme. Si yo pensaba que Jimmy besaba bien, Megan acababa de hacerlo quedar como un simple principiante. Me sentí tentada a dejarme llevar unos segundos, pero luego la frené, empujándola suavemente hacia arriba para romper el beso.
—Espera... para, por favor —dije con voz calmada, intentando no herir sus