44. Encantadora
SEGUNDA PARTE.
Solamente han pasado quince días desde que María Teresa salió de la prisión. Abigail terminó por decirle lo que debían hacer después de aquel pago. Pudo entenderlo.
Una vez en la nueva mansión de los Carvajal, sintió un aura distinta. No tenía nada, tan sólo la bolsa de ropa. Y la nueva que Abigial le había comprado.
Al llegar, lo primero a quien vieron fue a Ricardo Carvajal.
—María Teresa —pronunció contento Ricardo, mientras la atrajo hacia ella para abrazarla.
—Don Ricardo