78. Esperanza pérdida
—Nada le sucederá. Nuestro hijo está bien, amor mío. Estará bien y estará junto a nosotros.
Cualquier palabra dicha por Luis Ángel en estos momentos no es suficiente, porque dentro de su corazón la esperanza yace al borde del colapso, y ninguna fuerza es capaz de tranquilizarla. Pero su corazón se envuelven con el de Luis Ángel, porque también lo nota tenso, rígido y con facciones preocupadas.
Se separan. Una mano de Luis Ángel se acurruca en su mandíbula y cuello.
—Escúchame, María Teresa —Lu