Capítulo 39. Déjame ayudarte.
Alessandra Cavani.
Me despierto y lo primero que siento, es un cuerpo duro y tibio acurrucado contra mi espalda. Mi respiración se detiene cuando reconozco su maravilloso aroma, cuando su aliento caliente, profundo y constante, se siente contra mi mejilla.
Abro los ojos y la oscuridad me rodea, nos rodea. El brazo de Dylan se aferra a mi cintura con tal posesividad, que por un momento siento y puedo vernos como si fuéramos un matrimonio real, normal, en la intimidad de su habitación. Un suspiro