Capítulo 68. Ese es mi nombre.
Alessandra Ferrara.
El hombre frente a nosotros nos mira sonriente. Señala un libro grande y elegante y nos extiende una pluma con la que debemos firmar.
Miro a Dylan una vez más. Sus ojos brillan con emoción contenida, me sonríe tímido y podría decir, que también temeroso. Le guiño un ojo con diversión y tomo la pluma para firmar en el espacio donde mi nombre es visible.
La tinta negra contrasta con el blanco impoluto del papel. Y al verla, antes de pasarle el libro a Dylan, siento que mi pech