Germán le abrió la puerta del vehículo a Lilith, se notaba que el chico estaba nervioso.
— Pensé que nunca terminarías con Amir, parecían tan enamorados —. Expuso Germán mientras conduce.
— A veces las apariencias engañan —. Lilith dejó ver una pequeña sonrisa que fue acompañada por un pequeño suspiro.
— Espero que encuentres a alguien que si te merezca, Lilith —. Susurra Germán con una sonrisa tímida.
— Estoy mejor así —. Lilith no estaba pensando en buscar remplazo para Amir, definitivamente