— ¿Preocuparte? —. Lilith pregunta en un susurro.
— ¡Sí! —. Responde Kamill dando un paso con dirección a Lilith ayudándola a salir de aquel armario.
— Lo lamento —. Susurra ella.
— Vamonos de aquí antes de que nos encuentren —. Kamill la agarra de las manos ella no protesta, salen de allí cerrando la puerta, pero una vez que se alejaron de la cabaña Lilith detuvo sus pasos ganándose una mala mirada de parte de Kamill —. De una buena vez te dejo en claro que no voy a cargarte en brazos, falta p