Bastián
Müller entro a la sala dando zancadas con todo el semblante visiblemente tenso. Detrás de el iba Bauer con el rostro tan lleno de oscuridad murmurando algo que Bastián no lograba entender, pero seguramente no era nada bueno.
Ambos tomaron asientos en la esquina de la sala de reuniones que constaba solo de una mesa ovalada y seis sillas además de una pantalla del lado de Bastián.
Solo poco después entro la última integrante del departamento de radiología. Las otras personas en la esquina