Mundo ficciónIniciar sesión-Estás juguetón por lo que veo- bromeó Daylhan viendo al moreno entrar al dormitorio, en cueros y encaramarse sobre el lecho con un pequeño tarrito de miel en una mano.
-¿Qué vas a hacer con eso?- quiso saber el joven.
-Ya lo verás- contestó Keerd ubicándose entre las piernas del castaño.
Luego, destapando el tarrito, metió el índice dentro del espeso líquido para recoger un poco.
Con cuidado situó el dedo a ras del vientre de Daylhan y dejó que el néctar de las flores







