CAPÍTULO 156
Lucía recogió su tableta de la mesa y soltó un suspiro, negando con la cabeza ante las tácticas de su esposo.
— Tu tío no tiene remedio —comentó Lucía con una sonrisa afectuosa— Creo que va a someterla a un interrogatorio profundo.
Thiago se frotó la nuca, exhalando el aire que no sabía