Thiago De la Vega.
Vio el Jeep polvoriento de su prima estacionado. Vio a Sofía, riendo, con el cabello alborotado por el viento.
Y, para su absoluta y total irritación, vio a Esteban bajando del coche de ella. El mismo practicante torpe del día anterior. Bajando del asiento del copiloto de su prima