— Excelente —murmuró Fernando, con una sonrisa depredadora—. Pronto estaré listo para irme a otro lado y comenzar de nuevo. Asegúrate de que no quede ni un solo rastro digital en los servidores de VegaCorp.
— Descuide. Hemos plantado las migajas necesarias para que, si alguien nota el agujero financ