Capítulo 96. Déjà vu
Adelina había hecho el dibujo de un pequeño bebé en una pared mugrienta y que apenas estaba pintada.
Esa habitación había sido su hogar desde que llegó a ese lugar y ahora solo quería tener algo que le recordara al pequeño Xavier. Una especie de motivación para seguir adelante y no rendirse.
—¿Es tu bebé—, preguntó una de las chicas que estaba cautiva junto a Adelina en ese burdel de mala muerte.
—Si...—, respondió Adelina con orgullo. Desde que conoció el instinto de madre, se había enamora