Capítulo 73. Un grano de arroz.
La tensión dentro del consultorio era tan densa, que Fernando sentía que podía cortar su preocupación con un cuchillo. Sus palpitaciones parecían ir en cámara lenta, mientras que su respiración alcanzaba cada vez más rápido.
Para el doctor Thomas era mucho más difícil la situación. Tenía solo unos segundos para decidir si valía la pena morir por su profesión, o prefería salvarle la vida a dos personas inocentes.
El sudor en su frente caía como cascada, y sus latidos aumentaron de ritmo drásti