Capítulo 58. Cliente VIP
Ximena estaba sentada sobre el suelo abrazando sus propias piernas y con su rostro sumergido entre sus rodillas.
—Debo escapar de aquí... Debo escapar de aquí... Debo...— repetía una y otra vez hasta que el ruido de la cerradura en la puerta la hizo callar de inmediato.
—¡Levántate! ¡Es hora de trabajar!—, ordenó Valeria entrando sin rodeos.
Ximena abrazó sus piernas mucho más fuerte para hacerse más pesada y que Valeria no pudiera moverla.
—No me voy a mover de aquí—, dijo frunciendo el ceñ