Capítulo 31. Adiós al cobarde
Facundo salió muy temprano de la mansión Lancer luego de haber estado soñando toda la noche con Lucrecia. Habían pasado más de 35 años desde la última vez que usó el transporte público. Incluso había olvidado cómo hacerlo.
Jiménez y Urdaneta dieron la orden para que abrieran la puerta principal de la mansión y Facundo salió caminando como un civil común y corriente.
Caminó durante minutos hasta llegar a la parada del bus que estaba a casi un kilómetro de la mansión.
Había un par de mujeres q