Capítulo 119. Soy el único heredero.
En la mañana en la que Fernando recobró la memoria y pudo recordar todo lo que había pasado, era una mañana muy nublada en la que se esperaba una fuerte tormenta. Sin embargo, Julián no podía dejar de salir a pescar ese día. El sustento de su hogar dependía del océano.
—¿Ya viste ésto?—, preguntó Julián mientras leía una revista de farándula.
—No leo farándula. Esa gente millonaria no tiene alma—, respondió Fernando mientras preparaba el bote.
—Por favor, Félix. En casi dos años que llevo cono