Mundo ficciónIniciar sesiónUna vez más tranquila, salimos del municipio con Fabio, que me invitó a la cafetería para desayunar.
- Creo que todo esto es demasiado para ti. Si es mucho trabajo, deberías decírmelo y vemos de que otra forma lo solucionamos - Dijo Fabio, preocupado por el episodio de desmayo.
- ¡No! Esto nada tuvo que ver con el trabajo. Entiende que nadie me pidió que subiera, lo hice por mi cuenta. Sí me gusta trabajar aquí. No me quites esa posibilidad.- ¡A eso también me refiero, Di!






