Capítulo 34. "La verdad saldrá a la luz"
Después de los últimos acontecimientos, me di cuenta que perdí el miedo. O al menos, eso creía.
La sombra del árbol volvió a oscurecer la habitación, pero para ese entonces, ya me estaba venciendo el sueño. Lo suficiente como para averiguar el misterio de la ausencia del viento.
- Qué día de locos. ¿Verdad? - Mi madre se paró en la puerta de mi habitación antes de acostarse. Supongo que venía a darme también las buenas noches.
- Ajam... - No tenia fuerzas para contestar y menos, para abrir los