66. Bajo un foco nada amable
La mañana del debate amaneció con un cielo gris, como si la ciudad contuviera la respiración.
Emma se despertó más temprano de lo habitual. No se levantó de inmediato; se quedó mirando el techo mientras escuchaba la respiración de Ethan desde la cuna junto a la cama. Había una pequeña calma allí, una breve pausa antes de que el mundo volviera a exigir explicaciones.
Se incorporó, tomó a Ethan en brazos y se colocó frente al espejo. Su rostro se veía más afilado que semanas atrás, pero sus ojos