Es la primera vez que me siento abochornado conmigo mismo. Haber visto a Priscilla mirándome mientras intentaba follar con Rayna en la sala de mi propia casa, hizo que el acto se sintiera sucio y vergonzoso. He follado en público, para qué negarlo, y, en cada ocasión que lo hice, el acto me generó excitación y adrenalina por ser algo prohibido y fuera de la rutina, no obstante, en esta ocasión debo reconocer que, había superado la línea de lo permitido.
Quizás actué desinhibido por el alcohol y