Sawyer aún tiene el pulso acelerado cuando bajan del estrado.
Sus pasos son largos, tensos, casi mecánicos, y aun así se detiene frente a Lucy como si necesitara detener el tiempo solo para verla.
La observa de arriba abajo, sin pudor, como si quisiera grabarse cada detalle de ese instante: el leve temblor de sus manos, el rubor en sus mejillas, el brillo salvaje en sus ojos.
Ella respira rápido, la adrenalina aún recorriendo su cuerpo.
Siente el corazón en la garganta y las piernas ligerame