19 Familia.
Alma subió al segundo piso con su tío Diego, los dos hombre y un pequeño moreno que no dijo ni media palabra, ni siquiera se rio de ver a los demás niños salir corriendo despavoridos ante la mirada verde enfurecida del rubio, que según comprendió se llamaba Felipe.
— Vengan, es por aquí. — informo Carlos indicando la misma habitación en la que minutos antes la pequeña había estado y donde ahora los demás niños ingresaron.
— Lo siento, pero Hades dijo que lo esperemos en la última habitación. —