29 Berrinche.
Definitivamente nada era color de rosas y Macarena estaba a punto de descubrirlo, dos días después de su primer discusión con Hades, fue llevada a la mansión Zabet y a nadie le importo sus quejas, ni siquiera a su hermano Digo.
— Se supone que debes estar de mi lado siempre, somo familia. — reprocho la latina apenas fue dejada en una habitación, muy distinta a la que compartía con Hades hasta ese entonces.
— ¿Y piensas que no lo estoy?
— Pues no lo veo, te dije que regresáramos a nuestro depart