POV de JOSE
El norte no es un lugar, es un estado mental. Aquí, el horizonte no se curva; se desploma hacia una infinidad de piedra gris y nieve perpetua. No hay señales, no hay senderos, no hay ecos de una civilización que, durante décadas, nos definió por oposición.
Habíamos logrado lo imposible: el sistema nos había perdido. Elias, la Castellana, las facciones autoritarias y los desesperados de Oakhaven nos buscaban en un valle que ahora no era más que un eco de nuestro paso. Habíamos ganado