POV de JOSE
Miraba a través de la ventana, manteniendo la persiana lo suficientemente cerrada como para observar la calle sin ser visto. La ciudad costera se despertaba con su ritmo monótono, ajena a que, en la casa de las persianas azules, se gestionaba el destino de cientos de personas.
Nina estaba sentada en la mesa del comedor, pero no había rastro de su tableta de lectura. Tenía una laptop con una configuración de red que yo mismo había construido, una red que saltaba por doce nodos difere