POV de NINA
Jose se puso en pie antes incluso de que el primer golpe terminara. Lo vi moverse con esa fluidez depredadora que ni meses de soledad en la montaña habían logrado eliminar. Su mano fue instintivamente hacia el lugar donde guardaba el cuchillo de monte, el sustituto de las armas que habíamos jurado no volver a tocar.
—No abras —susurré, bajándome de la cama.
—Están muriendo, Nina —respondió él, su voz un susurro cargado de una tensión que conocía bien—. Si no los dejamos entrar, el f