POV de JOSE
Hacía un frío que calaba hasta el tuétano, un frío que ya no era el del clima, sino el de la piedra misma, una negrura absoluta que no permitía la existencia de la luz sin una fuente artificial. Nos habíamos asentado en una cavidad amplia, protegida del viento y de las miradas de los satélites que, estoy seguro, seguían escaneando la superficie de la montaña.
Nina trabajaba en una mesa improvisada con cajas de munición vacías. Había conectado el dispositivo que recuperamos del excur