POV de JOSE
El coche que habíamos alquilado bajo un nombre falso era viejo, con un motor que tosía cada vez que intentábamos subir una pendiente, pero era el vehículo perfecto para desaparecer en el mapa. Nina conducía con una destreza que no había perdido, sus manos sobre el volante apenas rozaban el cuero, siempre atentas a cualquier señal de que estábamos siendo seguidos.
El pueblo costero al que nos dirigíamos era poco más que un puñado de casas blancas colgadas sobre un acantilado de roca