POV de NINA
Jose estaba sentado en la mesa de la cocina, limpiando una pequeña herramienta de carpintería con una atención que bordeaba la obsesión. Sus manos, que antes estaban acostumbradas a empuñar Glock de nueve milímetros, ahora se movían con la delicadeza de un artesano. Pero sus ojos... sus ojos no estaban en la madera. Estaban fijos en la rendija de la ventana, analizando el ángulo de visión de cualquier observador externo.
—El coche plateado ha vuelto —dije, apoyándome contra la encim