POV de NINA
Los tres Scania negros habían cruzado la frontera de Despeñaperros bajo la escolta cerrada de Bruno. Los pagarés de París estaban a salvo. La estructura de hormigón de mi imperio, que había estado a punto de colapsar bajo el chantaje de Reginald, se mantenía en pie gracias a un hombre que se estaba desangrando en un helicóptero sobre los cielos de Andalucía.
Me quité las gafas de lectura y me froté las sienes. El olor a ozono y sangre seca que todavía impregnaba mis manos me recorda