POV de NINA
—Habla, Bruno. ¿El suizo sigue respirando? —mi voz salió plana, pero mis dedos apretaron el cristal con una fuerza que amenazaba con estallar el vidrio.
—El limpio está intacto, Nina. Metido en su habitación del Santo Mauro, probablemente cambiándose los pantalones —la voz de Bruno llegó acompañada por el eco de una sirena de ambulancia a lo lejos—. Pero Jose... Dios mío, Nina. Ese sosiopat está loco. Estrelló el Audi contra la furgoneta de Cádiz, le rompió la cara al ejecutor de tu