Capítulo 62: Su peligroso Massimo.
Aurora admiraba los hermosos paisajes. Habían recorrido durante aproximadamente diez minutos, la terracería de un desconocido camino que se hallaba por una angosta vereda. Luego de un gran rato, llegaban a una planicie, aunque aún no detenían su camino, ya había terminado de oscurecer por completo, la pelirroja observó con las luces del auto un gran y viejo árbol que era rodeado por arbustos y pastos altos.
—¿Hay un nuevo mirador? — preguntó ella y se sintió tonta ante su absurda y desubicada p