Nammi estaba sentada en el jardín con León, disfrutando del sol y la brisa fresca, cuando Máximo apareció a su lado.
— León, Mimi te está buscando para que bebas tu té. — informo como un buen tío con una sonrisa tirando de sus labios, y fue allí cuando Nammi se puso ansiosa, aunque no sabía por qué.
Había algo en la mirada de Máximo que la hizo sentir incómoda, más cuando este se sentó a su lado al borde del rosal, en el perfecto césped del jardín trasero.
— Nammi. — la llamo con una voz suav