—¿Dónde estuviste hoy?
La pregunta de su esposo, sacó a Jade de sus más profundas cavilaciones. De alguna forma, seguía repitiendo en su mente los acontecimientos del día: la conversación con su madre, la visita a sus hermanos, su tarde de ejercicios con Gala.
Así que le dio a Adriel un resumen general de todo lo sucedido.
Su esposo la escuchó en silencio, como solía hacerlo, y luego hizo breves comentarios al respecto que incluían un: “no pueden obligarlos si no quieren”, “lo mejor será dejar