Natalia se sintió muy herida ante las palabras de Fabián. Simplemente, no quería creer que fueran ciertas.
¿Su madre la estaba usando?
La verdad era que existía una alta probabilidad de que así fuera.
Después de todo, ¿de dónde surgió?
¿Cómo fue que dio con su paradero?
Había muchas interrogantes danzando en su mente.
—No puedes afirmar algo así —le respondió a su marido con pesar—. No la conoces.
—Créeme que no necesito conocerla para hacerme una buena idea de lo que es capaz.
Nuevamente, el p