Cruzaron la puerta de la habitación de hotel e inmediatamente la invadió el pánico.
¿Qué hacía en este sitio?
¿Por qué había accedido a hacer algo tan horrendo como esto?
¿De verdad estaba dispuesta a acostarse con Ezra para engatusarle a su hijo?
¿Caería tan bajo?
El miedo no la dejaba pensar con claridad.
Lo único que sabía era que necesitaba una solución a su problema.
No podía tener un hijo sin papá.
Tampoco podía tener un hijo con el chófer.
Entonces su mejor opción