A la mañana siguiente, Natalia despertó temprano como era su costumbre.
Los rayos del sol se filtraron por la ventana, haciéndole entender que aquel día recién empezaba.
Estiró sus brazos entonces, aprovechando que se encontraba en una cama estilo king size y disfruto de la soledad de su dormitorio.
Aquel lugar se suponía que sería el lecho donde consumaría su recién iniciado matrimonio, pero nadie se imaginaba que había pasado la noche sola y que su marido había decidido consumar otras co