El tiempo pasó, Ciro creció un poco más y el alivio que su madre sentía de seguir teniéndolo en su vida era inigualable. Después de todo, estaba dispuesta a entregarse a sí misma con tal de que estuviera bien.
Sabía que era algo que no hubiera logrado de no ser por la ayuda que le había brindado Damián y estaría eternamente agradecida por eso, por todo lo que le dio a lo largo del tiempo, a pesar de sus actos en la secundaria y la manera en la que le había roto el corazón.
Tenía que agradecerle