—Muy bien, entonces no aflojes el paso, te necesito preparada y que trabajes al cien.
—¡Claro que sí! No voy a decepcionarlo, lo prometo.
Llegamos a la primera planta, él me dice que va a traer su auto mientras yo voy a dejar mis cosas de limpieza e ir por mi bolso. Una vez que dejo todo en su lugar, corro hacia la entrada, apenas cierro la puerta detrás de mí esta hace un clic bastante curioso, trato de abrirla, pero esta no cede ni un poco, decido dejarlo e irme a la calle principal.
No tarda