Después de que Ximena bajó las escaleras, Samuel se dirigía hacia fuera de la villa.
—Espera un momento— llamó Ximena fríamente.
Samuel detuvo sus pasos y se volvió hacia Ximena.
—¿Qué pasa?— preguntó Samuel, con sus hermosos ojos mirando a Ximena.
De repente, los pensamientos de Ximena se despejaron. Parecía que Samuel todavía era el mismo de antes, y ellos dos seguían siendo amigos íntimos que podían hablar de todo.
Pero todo lo que estaba sucediendo ahora era una realidad.
Ximena apretó los p