Ximena quedó asombrada. ¿Luciana realmente tenía cinco años? Su manejo de la cortesía era realmente impecable.
Damián pensó por un momento,
—Quizás el fin de semana pueda llevarte a jugar.
Luciana asintió y le dijo a Ximena:
—Señora, es posible que te moleste el sábado o domingo.
Ximena sonrió y respondió:
—No es ninguna molestia, en ese caso llevaré a mis tres pequeños contigo cuando salgamos a jugar.
Luciana dijo:
—Está bien.
Después de la comida, Ximena y Damián intercambiaron información