Capítulo361
Alejandro ordenó con voz imperiosa:

— ¡Vamos allá ahora!

En el parque de diversiones, Ximena fue arrastrada por los niños para participar en varias atracciones antes de llegar a la fila debajo de la noria.

Leo levantó la cabeza para mirar la noria de 200 metros de altura; su rostro estaba pálido. Le tenía miedo a las alturas y no se atrevía a subirse a ese aparato.

Solo con mirarlo, ya le costaba respirar.

Nicolás notó de inmediato que algo no iba bien con Leo y preguntó:

—Leo, ¿te sientes mal
Sigue leyendo este libro gratis
Escanea el código para descargar la APP
Explora y lee buenas novelas sin costo
Miles de novelas gratis en BueNovela. ¡Descarga y lee en cualquier momento!
Lee libros gratis en la app
Escanea el código para leer en la APP