Por esta razón, Alejandro fue arrastrado por Mariano al centro comercial, junto con una confundida Simona.
La excusa de Mariano era simple y directa: —¡Las mujeres entienden mejor a las mujeres!
Era una razón que Alejandro no podía rechazar.
Simona caminaba incómoda detrás de ellos, bajo la mirada atenta de muchos guardaespaldas, y miraba fijamente a Mariano.
Luego, miró al jefe, que caminaba erguido adelante, y preguntó en voz baja y con dientes apretados:
—¡¿Por qué trajiste al jefe?!
Al escuc