Wilmer frunció el ceño, entre enojado y divertido, y dijo:
—Esta muchacha está llena de rebeldía por todos lados.
Liliana preguntó entre risas:
—¿Qué le parece, don Wilmer? Si no me deja llamarlo así, no lo ayudaré.
Wilmer se contuvo y respondió:
—Ya arreglaremos eso cuando terminemos con este asunto. La víctima se llamaba Néstor Ruiz, tenía veinticuatro años. Vivía solo y fue asesinado en su apartamento alquilado en la Calle de Ventura.
—¿Calle de Ventura? —Liliana arrugó la frente, pensativa.